SENTENCIA: EMPRESA DE SEGURIDAD ES CONDENADA por Vulneración de derechos fundamentales e INDEMNIZACIÓN DE DAÑOS Y PERJUJICIOS



El Tribunal Superior de Justicia en Madrid, Sala de lo Social Sección: 2 confirma parcialmente la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social Nº 3 de Madrid por vulneración de derechos fundamentales contra una empresa de seguridad, pero reduce la indemnización de 60.000 a 25.001 € por daños y perjuicios. Por ende, el juzgado mantiene todos los pronunciamientos dictados en sentencia.

La sentencia considera probado que la empresa procedió al cambio de centro al trabajador como represalia, por haber demandado en reclamación de conciliación de la vida laboral y familiar, solicitando reducción de jornada y concreción horaria, ante la negativa de la empresa a su solicitud, siendo estimada la pretensión.

Se recoge en la sentencia que entre la fecha en que por sentencia judicial le reconocen el derecho a la reducción de jornada y concreción horaria, 1/07/2015, y aquella en que inicia la prestación en el nuevo centro, 19/10/2015, han mediado tres meses, aproximadamente, lo que es una sospecha clara que se adopta como represalia por la reclamación efectuada, y esta percepción queda corroborada con el hecho que se le traslada a la delegación de la empresa en Madrid, donde anteriormente no existía el puesto de trabajo que pasa a ocupar, que es de nueva creación, que no reunía las condiciones necesarias para prestar el servicio al desarrollar su trabajo en el descansillo de la zona común de las escaleras del edificio, por fuera de la puerta principal de la oficina, en la tercera planta, realizando sus funciones de pie, sin mesa, mostrador, silla u otro equipamiento, debiendo iniciar su jornada a las 7:00 horas, cuando hasta las 8:00 horas no hay presencia de personal en las oficinas de la delegación, careciendo de medio para acceder a la misma hasta esa hora, no pudiendo hacer uso de servicios higiénicos, ni material de primeros auxilios, careciendo de vestuario, siendo el primer trabajador y único asignado para llevar a cabo la vigilancia, sin que nadie le sustituya los días de descanso o ausencia, sin que su puesto haya sido cubierto, después de su baja por enfermedad.

La sentencia tambien recoge que la indemnización por daños morales debe fijarse atendiendo a la gravedad de la conducta de represalia contra el trabajador por haber solicitado conciliar la vida laboral y familiar por guarda de menor, adoptando una decisión, al poco tiempo que se reconozca su derecho, con intención de perjudicial al trabajador y someterle a unas condiciones incorrectas en el nuevo puesto de trabajo que deteriora o menoscaba su imagen ante sus compañeros de trabajo y esta situación ha afectado a su salud hasta el punto que se ha emitido parte médico de baja por incapacidad temporal, siendo diagnosticado de trastorno adaptativo mixto.









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