Una musulmana denuncia en EEUU a una empresa de seguridad por no contratarla por querer llevar hijab


Una demanda federal puesta por una asociación de musulmanes convertidos acusa a una empresa de seguridad privada de discriminación a la hora de proceder a contratar, al rechazar supuestamente a una mujer a causa de su fe y por el uso de su pañuelo religioso tradicional más conocido cómo hijab.

Así aparece reflejado en el diario estadounidense breitbart.com. La demanda presentada en St. Louis (EEUU) en nombre de Zahraa Imani Ali contra la empresa de seguridad busca el estatus de demanda colectiva en el estado americano. Ali alega que durante una entrevista telefónica en octubre de 2015 con un seleccionador de personal de la empresa de seguridad, preguntó si no habría ningún problema en hacer uso del velo hijab en el trabajo. Ali dice que le dijeron dos semanas después que era rechazada para el puesto.

La demanda sostiene también que un delegado regional de la empresa de seguridad dijo al seleccionador por correo electrónico que "Me gustaría dejar de un lado éste personalmente."

La compañía de seguridad no ha querido hacer declaraciones al respecto. La demanda no especifica el monto de indemnización que le reclaman.

¿En España tendría recorrido, en la seguridad privada, el uso del hijab durante el ejercicio de funciones?

Aquí en España la vestimenta de los vigilantes de seguridad está reglada por la Orden INT/318/2011, de 1 de febrero, sobre personal de seguridad privada.

En su artículo 22 Uniformidad, se detalla que la uniformidad de los vigilantes de seguridad se compondrá de las prendas establecidas en el anexo VIII de la presente Orden:

1. El uniforme podrá conformarse con las siguientes prendas:

Anorak.

Jersey.

Cazadora.

Chaqueta.

Corbata.

Camisa o polo de manga corta o larga.

Pantalón.

Chaleco.

Calcetines.

Zapatos.

Botas.

Cinturón.

Falda.

Así, en la presente orden se destaca que la composición del uniforme de los vigilantes de seguridad, en cuanto a la combinación de las distintas prendas de vestir, se determinará por cada empresa de seguridad, en función de su conveniencia o necesidades, de las condiciones de trabajo, de la estación del año y de otras posibles circunstancias de orden funcional, laboral o personal. En todo caso, el uniforme, como ropa de trabajo, estará adaptado a la persona, deberá respetar, en todo momento, su dignidad y posibilitar la elección entre las distintas modalidades cuando se trate de prendas tradicionalmente asociadas a uno de los sexos.

La posible utilización de otro tipo de prendas de uniformidad deberá ser previamente comunicada a la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, ámbito del Cuerpo Nacional de Policía, que podrá denegar su utilización.

Por lo tanto, el hijab, no forma parte de la uniformidad que las empresas de seguridad privada otorgan a su personal de seguridad durante el ejercicio de las funciones de éstos, teniendo siempre la última palabra a este respecto la empresa de seguridad privada si decidieran hacer uso de la prenda previa autorización de la Dirección General de la Policía.



No hay comentarios