Sucesión de empresa por mandato convencional, que obliga al mantenimiento de las condiciones de trabajo: no cabe que la nueva contratista reduzca el salario en aplicación de su propio convenio colectivo

La cuestión suscitada se centra en decidir si la empresa entrante o cesionaria puede aplicar a los trabajadores asumidos por el cambio de contrata las condiciones establecidas en su convenio colectivo, en lugar de las que venían disfrutando con la empresa saliente con arreglo al convenio sectorial estatal.

Los actores trabajaban para Seguridad Integral Canaria, SA, con la categoría de vigilantes de seguridad y sujetos al convenio colectivo estatal para las empresas de seguridad.
A partir del 01/11/2016 pasaron a hacerlo para la nueva adjudicataria de la contrata, la empresa Sinergias de Vigilancia y Seguridad, SA, que al tener convenio propio, procedió a su aplicación.

Los actores plantearon demanda reclamando las diferencias salariales producidas por la aplicación del nuevo convenio y la sentencia de instancia estimó su pretensión y condenó a Sinergias a abonarles las cantidades fijadas en el fallo. La sentencia de suplicación ahora impugnada de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (las Palmas de Gran Canaria), de 24 de octubre de 2017 (R. 901/2017 ) confirma dicha resolución razonando que si bien en el caso enjuiciado no estamos ante una sucesión legal de empresas ( art. 44 ET ), la norma que disciplina la subrogación es el convenio colectivo sectorial que resultaba aplicable en el momento en que se produjo la misma, debiendo por ello estar a lo dispuesto en su art. 14, con arreglo al cual la nueva adjudicataria "deberá respetar al trabajador todos los derechos laborales que tuviese reconocidos en su anterior empresa, incluida la antigüedad, siempre que éstos provengan de pactos o acuerdos lícitos que se han puesto en su conocimiento, junto con la documentación pertinente o que el trabajador pueda demostrar ".

Por esa razón, la sentencia considera que la nueva empresa adjudicataria (Sinergias) debió respetar el salario que los demandantes tenía reconocido en la anterior empresa, no pudiendo efectuar una merma retributiva amparándose en el convenio colectivo de la empresa recurrente, sin que resulte de aplicación al caso el art. 84.2 ET , por cuanto dicho precepto regiría únicamente para los trabajadores que ya pertenecían a la plantilla de la demandada cuando se negoció y aprobó el convenio colectivo de empresa, pero no para los actores, que en ese momento pertenecían a la anterior empresa y tenían en ella los derechos derivados del convenio colectivo estatal de empresas de seguridad privada.



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