Medidas de seguridad en cajeros automáticos

En España, la normativa actual en cuanto a medidas de seguridad obligatorias con los cajeros automaticos, es quizás una de las que más se lo toma en serio para que no pasen cosas como estas:



Los cajeros automáticos deberán estar protegidos con las siguientes medidas de seguridad:

Cuando se instalen en el vestíbulo del establecimiento:

Puerta de acceso blindada con acristalamiento resistente al menos al impacto manual del nivel que se determine, y dispositivo interno de bloqueo.

Dispositivo de apertura automática retardada en la puerta de acceso al depósito de efectivo, que podrá ser desactivado, durante las operaciones de carga, por los vigilantes de seguridad encargados de dichas operaciones, previo aviso, en su caso, al responsable del control de los sistemas de seguridad.

Detector sísmico en la parte posterior.

Cuando se instalen en el interior de edificios, locales o inmuebles, siempre que éstos se encuentren dotados de vigilancia permanente con armas, los cajeros automáticos quedan exceptuados del cumplimiento de las anteriores medidas de seguridad, y únicamente se exigirá que estén anclados al suelo o al muro, cuando su peso sea inferior a dos mil kilogramos.

Si los cajeros automáticos se instalaran en espacios abiertos, y no formaran parte del perímetro de un edificio, deberán disponer de cabina anclada al suelo, y estar protegidos con las medidas mencionadas en el caso de que los cajeros se instalen en el vestíbulo del establecimiento.





Uno de los métodos que suelen usar últimamente los delincuentes, debido a la dificultad de robo de cajeros por este tipo de medidas, suelen ser el uso de explosivos o la introducción de gases dentro del mismo, para que al explosionar la onda expansiva abra la puerta. El problema de este tipo de métodos es que cómo el cálculo de los materiales explosivos usados falle, o no ocurre nada o terminan haciendo añicos la sucursal o el negocio al completo.

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